UNA SORPRESA (haz clic)





viernes, 14 de octubre de 2011

CAPITULO I

Cuando estaban en la cueva, empezó a oscurecer.
La cueva era el sitio preferido de Elliot Burrows y de Sarah Mitchell. Ambas eran mejores amigas y según como lo miraras, se parecía mucho o nada.

Elliot tenía el pelo largo, liso y negro y siempre lo llevaba en una coleta. Tenía unos preciosos ojos de color violeta oscuro, de esos que parece que te pueden leer la mente; y su piel era muy pálida, a veces demasiado. Era una chica nerviosa, valiente, impulsiva y lógica, aunque muchas veces dejaba volar su imaginación.

Sarah, en cambio tenía el pelo también largo, pero el suyo era rubio y rizado y lo solía llevar suelto con dos mechones sujetos atrás con una pincita. Sus ojos eran azules claros, de esos que brillan con el sol. Era una chica tranquila bastante miedosa, que solía dejarse llevar por su instinto y su imaginación. ¡Ah! Además tenía una gran imaginación desbordante.

En esos aspectos eran muy distintas, pero en otros eran iguales. Ambas adoraban leer y dibujar; pasear por el monte y pasar rato en la cueva; comer chocolate, queso y beber zumos de frutas tropicales que les llevaban hasta el Caribe. Y las dos querían ser escritoras. Bueno, aunque en eso se pareciesen, también se diferenciaban. Y es que Sarah quería ser SOLO escritora, pero a Elliot le gustaban también las ciencias.

Siguiendo con la historia, aquel día Elliot y Sarah habían ido a la cueva de la montaña para pasar el día. Como vivían en un pueblo (Rocksville), a sus padres les daba igual perderlas de vista cuando ya hubiesen terminado sus deberes y obligaciones. Y allí era a donde iban las chicas.

Ese día, Sarah estaba leyendo una novela policíaca que había cogido de la biblioteca del instituto mientras Elliot estaba acabando unos ejercicios de física que le habían mandado la semana anterior y que todavía no había terminado; cuando un trueno resonó en la cueva. Ni se inmutaron hasta que el trueno dejó de hacer eco en el lugar. Entonces Sarah, que era más responsable que Elliot en unas cuantas cosas, miró a su amiga y le dijo:

-Oye, Elli... Yo creo que deberíamos volver al pueblo antes de que siga lloviendo. Ya sabes que bajo en agua es demasiado peligroso salir porque no se distingue bien el camino.
-Que no, que no... Tú tranquila, Sarah. Que no pasa nada. Acabo los ejercicios y volvemos a casa. Tú sigue leyendo esa novela tuya -dijo Elliot sin apartar la vista de su cuaderno
-Pero Elliot, debemos volver pronto -al ver la testaruda mirada de su amiga supo que sería imposible hacerle cambiar de opinión-. Vale, vale... ¿Cuántos te quedan?
-Tres y medio -respondió Elliot con una sonrisa de satisfacción. ''Que fácil es Sarah de convencer'' pensó para sí
Así que se quedaron en la cueva. Lo malo vino otro segundo después, cuando otro trueno trajo consigo la lluvia.
Sarah gritó, pero no por el trueno, sino porque si empezaba a llover... estaban perdidas. No podían ir a casa.
-Elliot Burrows, esto es culpa tuya. No volveré a hacerte caso en mi vida porque nunca dices nada con sentido -explotó Sarah
-Y si te digo que lo mejor que podemos hacer ahora es quedarnos en la cueva, ¿qué vas a hacer tú? -dijo su amiga sonriendo
-Es que me sacas de mis casillas. ¿Sabes qué vamos a hacer? Lo que tú digas. Como nada de lo que yo digo te parece con sentido o lo suficientemente inteligente para hacerlo, pues nada. Hacemos lo que tú digas.
Elliot pareció un tanto sorprendida, pero le respondió a su amiga muy cortada:
-Lo siento, Sarah. No se que decir... Tú eres la parte... responsable de esta amistad y... no quería que te pensaras que me lo tomo todo a broma. ¿Podrías perdonarme?
Sarah fue la que se sorprendió, pero le dijo:
-Vaya... no puedo creer que Elliot Burrows se trague su orgullo y le pida perdón a alguien-dijo seriamente. Pero eso duró poco, porque miró a su amiga y le abrazó.- Claro que te perdono, inútil.De todas formas, eres incapaz de estar sin mí.
-Vamos, Sarah. No seas tan lerda, que si yo no puedo estar sin ti, tú no puedes estar sin mí.
Y ambas amigas se sentaron en suelo y encendieron una pequeña hoguera.
-Creo que lo que mejor podemos hacer ahora es esperar mientras comemos estas nubes que llevaba en mi mochila -dijo Elliot.
Sarah asintió, cogió una nube y la pinchó en un palo mientras se decía que ojalá dejase de llover pronto.

4 comentarios:

  1. guau!
    se os da bien escribir!
    me encanta Pete (en mi opinión debería salir otro chico)
    por cierto, creo que tendríais que ponerle título, ya se os ocurrirá alguno, tenéis muxa imaginacion

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  2. gracias
    ya sale el otro xico en el capitulo iv
    te gustan sarah y elliot???

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  3. si, acabo de ver al otro xixo (es un poco raro, no???)
    y tambien me caen bien las chicas, aunque creo que mas Elliot, la otra casi no ha salido
    espero expectante el proximo capitulo!!!

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  4. pues resulta que los dos chicos me los he inventado yo (los pares los hago yo y los impares yulita)
    me alegro de que te guste, a nosotras nos encanta inventarnos historietas

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